¿Cómo diferenciar tu empresa?

Desde el comienzo de la crisis, el número de emprendedores se ha disparado. Pero, ¿cómo puede una empresa ser única entre todas las que surgen casi cada día? Hay diferentes cosas que pueden convertir tu iniciativa en el foco de todas las miradas, sólo es cuestión de diferenciarte.

Originalidad en producto y presentación: Lo ideal en toda empresa es que el producto que ofrezcas sea innovador y original. Te permitirá distinguirte, hacerte único, y será más fácil recordar tu empresa que si eres uno más en un sector muy grande.
Sin embargo, no todo el mundo es capaz de crear productos, y no todos los mercados tienen la posibilidad de lanzar cosas nuevas, por lo que a falta de innovación en el qué, lo ideal es innovar en el cómo. No seas otra empresa de edición de libros, sé la mejor de todas, ofrece algo en tu discurso que nadie más tenga, crea ideas y vende sueños. Coca-cola ha conseguido que su marca esté más relacionada con la felicidad que con los refrescos gaseosos.

Contactos: Lograr que se te vea como “la persona a la que llamar” siempre beneficiará a tu empresa. Si eres quien conoce a más gente influyente en tu mercado, o quien tiene la agenda más abultada, ése que fue al colegio con el presidente de la multinacional más importante del sector, lograrás una posición propia. Invertir en networking es crucial para cualquier empresario, pero un emprendedor puede lograr diferenciarse gracias a ello.

Hazte imprescindible: ¿Recuerdas al Señor Lobo, de Pulp Fiction, rra el hombre al que había que llamar para solucionar problemas, y quienes le necesitaban lo sabían. Sin necesidad de que te conozcan por limpiar escenas del crimen, es interesante que te hagas imprescindible en aquello que mejor se te dé. O bien que conviertas a tu empresa en imprescindible, no ya por su producto sino por sus características. Es muy fácil que nos acostumbremos a tener un referente sin el que no nos imaginamos nuestro trabajo, el truco es saber colocarse en ese lugar.

Marca personal: En las grandes corporaciones, los individuos son hormiguitas indistinguibles, pero en las pequeñas empresas, cada individuo cuenta. Es por eso que invertir en personal branding puede hacer crecer a tu empresa en credibilidad y solidez. Si los fundadores y los miembros que mayor contacto tienen con el público invierten en una marca personal sólida, transmitirán mucha más confianza.
Desarrollar un buen personal branding requiere tiempo, y utilizar las herramientas adecuadas: Un buen uso de las redes sociales personales y profesionales, buena presencia, personas profesionales que se sepan vender sin miedo… Y, por supuesto, transmitir la sensación de que sois un equipo trabajando en el mismo proyecto. A nivel personal es de lo que más me ha ayudado y por esto uno de los primeros planes de Samastah es “Crea tu Marca Personal y destaca como profesional

Responsabilidad Social Corporativa: Hablábamos antes de Coca-cola como ejemplo de originalidad en la presentación de sus productos, y vamos a volver a traerla a colación. Esta multinacional ha sido ampliamente criticada ya no sólo por el dudoso valor nutricional de sus productos, sino por haberse visto envuelta en escándalos medioambientales y de maltrato a sus trabajadores. La respuesta de la marca ha sido siempre apostar por aquellas causas en las que era más criticada.
Salvando las distancias, es un caso de responsabilidad social corporativa. Mejoro mi imagen como marca dedicando tiempo, esfuerzo y dinero en mejorar el mundo que me rodea. Evidentemente, una startup no tiene los fondos de Coca-cola para auspiciar proyectos solidarios (ni, ya puestos, para causar daños irreparables) pero hacer ver que tu empresa tiene conciencia, se preocupa por causas justas, y ve más allá de los beneficios puede hacerte diferente, aportarte buena fama… y clientes.

Ni estos elementos por sí mismos, ni la combinación de todos ellos, te garantizan que tu empresa se convierta en la revolución de tu sector. Las fórmulas mágicas no existen. Pero un uso sabio de estas herramientas puede hacerte crecer y, ante todo, sobresalir entre la maraña de emprendedores que intentan buscar su lugar. Es momento de ponerse a trabajar y perseverar.

Primeros planes de mejora personal

Como ya comenté estamos empezando una nueva etapa de Samastah, como podréis comprobar en http://www.samastah.com/ hemos lanzado unos planes online de mejora personal. A través de planes personalizados de 21 días, diseñados  por expertos, adquirirás hábitos saludables. La idea no es tanto un curso, sino un plan que te ayude a integrar en tu vida dichos hábitos, para evitar “el efecto cerilla” que tienen la mayoría de las formaciones. Estos son los primeros planes:

Están de promoción hasta el 21 de julio. Como la idea es tener unos 30 de aquí a fin de año, creamos también una herramienta que te ayudará a seleccionar cual te puede venir mejor, ahora al ser pocos si alguien quiere saber algo más, que me contacte y estaré encantado de orientarle. Así mismo si alguien está interesando en algún tema concreto, por favor decírmelo que ahora necesitamos muchas ideas.

La imposibilidad de enseñar

El otro día Agustín Cuenca, una de esas personas de las que aprender, me hablaba de que el verbo enseñar no se podía conjugar, por que “Yo enseño” es falso si el otro no aprende. Eso me hizo reflexionar y siempre que tengo dudas con palabras suelo acudir a la RAE:

enseñar.

1. tr. Instruir, doctrinar, amaestrar con reglas o preceptos.

2. tr. Dar advertencia, ejemplo o escarmiento que sirva de experiencia y guía para obrar en lo sucesivo.

3. tr. Indicar, dar señas de algo.

4. tr. Mostrar o exponer algo, para que sea visto y apreciado.

5. tr. Dejar aparecer, dejar ver algo involuntariamente.

6. prnl. Acostumbrarse, habituarse a algo.

Creo que Agustín tiene razón conforme a su primera acepción, ninguno podemos “amaestrar” a otro si la otra persona no quiere. A lo sumo algo en línea con la segunda, ser ejemplo o guía. Ultimamente  tengo amigos a los que me gustaría “enseñar” y dar soluciones, pero siento que poco puedo hacer, lo cual me provoca desconsuelo porque me gustaría ayudarles.

Pero lo que hago siempre después de mirar la definición de una palabra, es ver su etimología, que te suele dar la clave:

(Del lat. vulg. insignāre, señalar).

Y eso es justamente lo único que de verdad podemos hacer y conjugar, que no por casualidad coincide con la tercera y cuarta acepción: señalar, mostrar. Creo es la clave de enseñar, señalar a donde se puede llegar y mostrar el camino, pero el recorrerlo depende del alumno. También la Vida se encarga diariamente de enseñarnos, pero igualmente somos nosotros los que debemos decidir si aprender o no.