Para continuar la serie de post dedicados a socios (Elegir socios y Tipos de socios, Emprender: ¿en solitario o con socios?, Equipos directivos que se complementen atraen más inversores) resumo este artículo de onstartups donde comenta 5 posibles problemas entre cofundadores:
- ¿Cuanto recibe cada uno?: tal vez el más común, hay que dejar claro el sistema de compensación. Hablar y negociar.
- Yo trabajo más que tú: como es física y matemáticamente imposible que ambos trabajen exactamente igual esto puede suceder. Se puede relacionar con el punto anterior.
- Quien toma la decisión. Dejarlo claro antes de empezar
- ¡Uno de los dos tiene que dejarlo! esto es lo peor. Evaluar cual es la mejor salida para todos
- ¡Nos estamos hundiendo! tendréis que evaluar bien la situación, en ocasiones es mejor dejarlo
Esto comentaba Antonio González Barros al post de socios de Didac:
Se me ocurre comentarte algo que uso con los socios: Ultilizar el siguiente criterio cuando sea posible: Cuando en el futuro ocurra algo que no se previó en el momento de fundarla, cada uno debería ACEPTAR todo aquello que honestamente tiene claro que hubiese aceptado en el momento de fundar la empresa, si se hubiese previsto y hablado el tema entonces. Es algo que he usado BASTANTES veces en mi vida, y es de enorme utilidad. No se si se entiende, es sutil y no me resulta fácil de explicar, lo hablamos cuando nos veamos si te parece. Solo sirve entre personas inteligentes y honestas.
Un abrazo. Antonio
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No es sencillo… pero sí. Entre otras cosas:
- Se han de pactar las cosas desde el inicio teniéndolas ideas claras, cosa que no es frecuente cuando no se tiene experiencia. No se ha de pactar dedicación sino resultados.
- Se han de fijar hitos en el plan de desarrollo del negocio que dificulten la vuelta atrás, pero que también permitan actualizar la negociación inicial con la cruda realidad.
- Hay que saber cerrar un negocio cuando toca.
-Si las posturas personales están por encima de la sociedad, pues a lo mejor no es un buen socio… y hay que plantear cambiar.
-Ojo con las mayorías de bloqueo!!!
-Los contratos (o escrituras fundacionales de una sociedad) no se hacen para cuando las cosas van bien, se hacen y se van a usar para cuando las cosas van mal.
muy de acuerdo Jordi, una de las primeras cosas que me recomendó un bun amigo y famoso empresario de cara al nuevo proyecto que estamos preparando fue: “buscar un buen abogado que redacte un buen acuerdo entre socios”
Ángel María: Para eso, no tan solo todos los abogados sirven, se necesita mucha experiencia.
No entiendo komo t atreves a poner comentarios en el blog d Jose Mercader, db dinero a 1/2 Internet española.
Jordi: efectivamente, lo que pasa es que es más fácil encontrar abogados que gente con experiencia
En cualquier caso creo que es fundamental tener un buen equipo asesor/consejeros
@noesungenio lo que yo no entiendo es porque pones ese comentario en este post :S Si quieres comentarme algo de ese estilo, mejor escribeme por mail,está en mi página de contacto, gracias
[...] 5 problemas entre socios cofundadores. Por Angel Maria Herrera. [...]
Lamentablemente noy hay pacto que valga si las cosas no van bien..saldra a relucir ..el tema eterno de quien trabaja mas o quien tomas las decisiones..el ego entra en gran parte en esto conflictos..muchos socios ..es igual a muchos problemas..se los digos por experiencias y la amistad a la final se pierde…
La verdad que encontrar un buen socio es muy difícil. Seguro que todos hemos escuchado la típica historia de los amigos inseparables que montan una empresa juntos, y al cabo del tiempo, no solamente se separan, si no que se odian. Una cosa es la relación de amistad, y otra muy diferente la profesional. Es muy aconsejable (por no decir, casi obligado) dejar cualquier fleco lo más atado posible de forma legal, pero el problema número 2 es dificil de solucionar (yo trabajo más que tú…). Éste siempre da más problemas…
Si Javier, tener socios es my difícil, pero si encuentras unos bueno es un gran tesoro
Si eres trabajador y decente, no te hagas socio de nadie. Los socios canallas te hundirán, te robarán… y lo que es peor, la ley les amparará.. le está pasando a mi marido. Dejó su vida en una empresa, salvó a toda una familia, incluso cayendo enfermo y llevan 15 años robándole (y está en paro…!!!)
Una cosa es la ley y otra la justicia. os digo que me dan ganas de tomármela por mi mano… y hacer cualquier cosa. Llevan “asesinándonos” muchos años.
Un saludo. rosa maria
En mi caso,si es un amigo quien seria el socio inversionista, pero quiero que el solo ponga el dinero y cobre su porcentaje, como se hace esta sociedad?, cuanto gana cada quien?
gracias
Miguel, el socio tendría si % de la sociedad, y cobraría de los beneficios anuales que genere la sociedad en el % de acciones que tenga
Distinguidos caballeros: En el espacio necesario de la iteracción, se ha de buscar el principio de la complemetación, para obtener el ideal de asociación. Ahora bien, desde que se habló de una similitud en cuanto a los estadios de todo asunto importante: a)Prevención; b) Concomitancia; c) Corrección, se apreció como necesarias estas tres concepciones en cualquier actividad que ha de ser desarrollada por un conjunto de individuos y aún cuando uno solo es el que debe tomar la decisión. Se habla ahora y existen hasta diplomados de la llamada actividad de prevención, la cual ya no solamente se aplica al mantenimiento del cuerpo humano, o de las maquinarias y espacios vitales para la sobrevivencia humana, sino en la concepción de las asociaciones entre personas. De ahí que como punto previo al inicio de una sociedad, no solamente se deben buscar los profesionales idóneos que prevean el futuro conflicto que pueda presentarse, sino ahondar en la buena fe de los contratantes. Los Juzgados y Cortes estan colapsados con juicios que pudieron ser evitados con una buena actividad de prevención. Ningún contrato es mejor que la buena fe; es indudable que debe elaborarse un contrato óptimo, pero y puede considerarse como lo más importante, es la buena fe de los contratantes, esto no tiene sustituto. Lo llamaban los antiguos del ánimo social, la voluntad íntima de querer asociarse y de que esa voluntad, -lejos de ser un objetivo para ganar dinero, lógicamente que ha de tomarse en cuenta como parte de todo proyecto económico, el fin de lucro,- sea una férrea voluntad de la creación de una institución que esté por encima de quienes la integran y que ha de defenderse por sobre cualquier interés individual. Creo que solo de esta manera podrá perdurar cualquier sociedad que se funde entre personas de buena fe.