Esta entrada fue publicada
el Sábado, Enero 26th, 2008 a las 10:56 am.
Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través de la RSS 2.0 feed.
Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.
Pues yo creo que la gente se decantará por la descarga de internet del mismo modo que ha pasado con la música.
¿Seremos capaces de repetir el "exito" de las discográficas manejando las nuevas tecnologías?
No lo acabo de ver...
Un saludo!
¿Entonces los precios vienen fijados por Libranda / las editoriales? Pues es interesante el punto que comentas sobre el 18% Vs. 4%, ¿únicamente un 5% de descuento? Qué poca maniobra, entonces comprar en una tienda u otra no tiene mucho sentido la verdad :S
Gracias Jose Luis! esa es una buena pregunta. Pues si se empeñan en que apliquemos el 18% de IVA es que no son libros, y por tanto no aplica la ley del precio único y tendríamos margen, si se les convence de que usen el 4% entonces no ya que en España por ley solo se podrían aplicar descuentos del 5%, tendremos que pensar que hacer de cara al lanzamiento nuestro ;)
David, efectivamente surge con fallos, como casi cualquier cosa que empieza. Desde luego nuestra labor es decirlo, nosotros somos bastante pesados en eso y transmitiremos todas las quejas de la gente, son gente inteligente la que está detrás de esto y tengo la confianza de que las escuchen ;)
Angelmaria,
Demasiado "constructivo" te veo. Sabes tan bien como yo que el proyecto ya nace sesgado desde el principio. Demasiados errores, demasiado "pies de plomo", demasiada desconfianza... mucha tecnología (supongo, pq tampoco es que sea la pera) y poca filosofía.
Me da la impresión que lo hacen más por aquello de que el mercado nos arrastra que por convicción de que es o el modelo de futuro o un buen modelo de futuro.
Ni los precios, ni la poca partipación de los internautas, ni el engagement ni nada de nada está en su ideario.
Críticas constructivas sí pero.. ¿las tendrán en cuenta? yo creo, humildemente, que no. Están o creen estar a otro nivel. El lector/usuario sigue siendo, para ellos, un comprador "¿para que vamos a cuidarle?".