Cuentos: El secreto

Didac Lee ha escrito este cuento para El Periódico de Catalunya que paso a reproducir:

Los Ying eran una joven y humilde pareja. Abandonaron su tierra con una maleta repleta de ilusiones en busca de fortuna. Poco después abrieron una cantina en una aldea. Los principios fueron difíciles. Muchas noches la cantina estaba vacía. Lejos de rendirse, los Ying trabajaron hasta ser conocidos. Tal era su amabilidad, humildad y excelente servicio, que no existía en la comarca una cantina similar. Quien la visitaba la recomendaba a sus amigos.
Tiempo después unos nuevos inmigrantes llegaron a la aldea, los Yang. Con el pretexto de abrir un negocio textil entablaron amistad con los Ying. Preguntaban aquellos aspectos relevantes del negocio y aprendieron en pocos días lo que los Ying tardaron años en aprender. Pero la familia Yang era un lobo con piel de cordero y tenía otros planes. Su verdadera idea era abrir otra cantina aprovechando los conocimientos y la experiencia de los Ying.
Los Yang tenían dinero. Construyeron una lujosa cantina y se llevaron a cocineros de los Ying. Lo intentaron con el maitre, que decidió quedarse con la que consideraba su familia. La prepotencia de los Yang les hizo pensar que los Ying deberían cerrar su negocio al abrir ellos el suyo.
Los Ying, lejos de sucumbir ante esta adversidad, reflexionaron sobre cómo competir con Goliat, y sobre cuál era el verdadero motivo por el que los clientes iban a su cantina. Y sorprendieron a todos cerrando su negocio 15 días.
Al cerrar la cantina de los Ying, el pueblo acudió al nuevo local, que se colapsó. Los clientes sufrieron largas esperas. La inexperiencia y arrogancia de los Yang les impedía ver la esencia del negocio. Pronto corrió la voz sobre el pésimo servicio ofrecido.
Cuando los Ying abrieron las puertas de su negocio los aldeanos volvieron a su cantina de confianza, mientras que los Yang se vieron obligados a despedir parte de su personal. Los Ying ampliaron su negocio hasta convertirse en una de las cantinas más importantes del lugar. Su hijo mayor regenta ahora el lugar con la misma ilusión y dedicación que sus padres. Los otros 2 hijos se dedican a las nuevas tecnologías ;-) .

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11 Comentarios

jmmata dejó un comentario el 05-03-08 a las 1:42 pm
  1. Que menos que un link al artículo del blog y a la noticia de El Periódico.

    http://www.didaclee.com/es/el-secreto-del-negocio
    http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=487409&idseccio_PK=1009&h=080229

    No le veo sentido al Copy & Paste

angel maria dejó un comentario el 05-03-08 a las 2:14 pm
  1. gracias por el aporte jmmata, el Copy & Paste es por evitar el click adiconal, pero por pereza no añadí los links

ibexnoticias dejó un comentario el 05-03-08 a las 2:52 pm
  1. jajjajaj, muy buena aportacion, me ha encantado, sigue asi con le blog :)

anonimo dejó un comentario el 05-03-08 a las 3:11 pm
  1. Hola Ángel,
    bonito cuento. Didac, ¿es la familia Ying o Yang?
    :-)

Maria Rosa Diez dejó un comentario el 05-03-08 a las 3:18 pm
  1. No es por ser aguafiestas, pero… ¿Goliat no puede absorver “tanto” cliente y David, el pequeño, sí puede?

David H. Guerrero dejó un comentario el 05-03-08 a las 6:21 pm
  1. Lo terrible es la cantidad de personas en todo el mundo han obedecido los dictados de los líderes de sus gobiernos y han ido a la guerra, y millones han muerto por esa obediencia… (El Ying obedece al Yang)

    Lo terrible de este cuento es que en todo el mundo la gente es obediente ante la pobreza, el hambre y la estupidez, ante la guerra y la crueldad. (El Ying sigue obedeciendo al Yang)

    Míseros ladronzuelos llenan las cárceles, gente corriente (el Ying), cuando los grandes ladrones (el Yang) campan a sus anchas saqueando países.

    Ese es nuestro problema, que el Ying sigue pensando que el cuento, ha salido de la ficción, y se hace historia.

    Es bonito pensar y actuar así, pero todos los días gente inocente sucumbe y es arrasada por este cuento.

    Felicidades por tu blog y espero que no nos debaste el Yang =).

angel maria dejó un comentario el 05-03-08 a las 8:14 pm
  1. @MªRosa: pues no lo tengo claro pero es una buena reflexión
    @anonimo: preguntaselo a él directamente :) @david: gracias

Isabel dejó un comentario el 06-03-08 a las 10:52 am
  1. Mª Rosa, el restaurante de los Yang no pudo asumir tanto cliente, porque al cerrar el restaurante de los Ying por vacaciones, toda su clientela más otros clientes fueron al nuevo restaurante. Fue muy inteligente la estrategia del señor Ying, decidiendo cerrar su negocio por unos días para que todos sus clientes fueran al restaurante de los Yang.
    Por supuesto, se entiende en el cuento que éste no fue el único motivo del fracaso de los Yang, y justamente esa es la moraleja del cuento.

  1. [...] Recomendable y amena lectura a la que llego desde el Blog de Angel Mara. [...]

Maria Rosa Diez dejó un comentario el 08-03-08 a las 6:58 pm
  1. Isabel, alabo entonces el marketing de los Yang para atraer tantos nuevos clientes. Tal vez los Ying deberían fijarse en el marketing del competidor :)

Didac dejó un comentario el 24-03-08 a las 2:48 pm
  1. @ Maria: Los Yang murieron de éxito. Los Ying sabian que si tenían capacidad de absorber 50 clientes, tenían que ser los 50 clientes mejor tratados del mundo. Mientras los Yang fueron absorviendo sin parar sin caer en que el servicio era peor contra más gente absorbían.

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