Me había resistido mucho a escribir sobre este tema así que lo haré de forma indirecta y que cada uno saque sus conclusiones. El otro día puse en mi twitter lo siguiente:
Los libros siguen dependiendo del Ministerio de Cultura? Es que últimamente solo les escucho hablar de música y cine…
mkpositivo@angelmaria Los libros han sido el pariente pobre de la cultura y siempre han tenido P2P (bibliotecas) sin que nadie se quejara
Pero luego en mi muro de Facebook hubo un comentario muy interesante:
Mario PenaLo que me pregunto es porqué se sigue llamando ministerio de cultura y no ministerio de “entretenimiento”. Creo que el ministerio de cultura debería eso, fomentar y difundir la cultura. Parece que quieren hacer exactamente lo opuesto.
Al leer tus comentarios hoy, al abrir “Feisbuc”, me has hecho recordar unas palabras de Elvira Lindo, leídas ayer, en El País, en las que decía,“He visto que los mismos padres que compraban en masa a una compañía americana un tipo de mochilas absurdas con ruedas (carísimas, claro), que les daban dinero a los críos para cien mil chucherías y que se dejaban una pasta en el convite de la comunión, ponían luego el grito en el cielo cada vez que un pobre maestro recomendaba una novelita. Recuerdo hace diez años, en el colegio de un pueblo rico, el de las mochilas americanas: una criatura se levantó para hacerme una pregunta sobre mis personajes. La niña, inocente y candorosa, me dijo que había tenido la suerte de conseguir toda la colección de mis libros gratis. ¿Te la regalaron?, le pregunté. “No, me la fotocopió mi papá, que es teniente de alcalde del ayuntamiento”. Qué mona, estaba en esa edad en la que crees que tu padre es un héroe, aunque sea un pirata.”
Saludos,
Tags: Facebook, ministerio de cultura, sinde, twitter
Bueno, dos conclusiones.
Efectivamete el Ministerio hoy en día sólo piensa en el entretenimiento y en el mantenimiento de una industria que nada tiene que ver con la cultura.
La segunda es que Elvira Lindo es bastante idiota. Lo siento, lo he meditado mucho antes de proferir un insulto pero es que está gente que está por encima del bien y del mal me crispa mucho.
Decir que el cine o la música son únicamente “entretenimiento” y no cultura, es de una memez supina tan fácilmente argumentable en contra que no pienso dedicar más palabras a ello.
El Ministerio de Cultura se ocupa especialmente de esos dos gremios porque son los dos más castigados por el P2P. Decir que las bibliotecas son el P2P de los libros es un análisis muy pobre (¿habéis pasado por una biblioteca reciéntemente? ¿tenéis estadísticas del número de socios de las bibliotecas en España? ¿sabéis cuál es el perfil de usuario de las bibliotecas en España y cuál es el de usuario de P2P en nuestro país?). No sé, creo que os precipitáis.
En cualquier caso tanto la música, como el cine o la industria editorial cometen un error al no haberse preocupado nunca de explicar de forma clara y tangible para los usuarios el coste que supone un disco, una película o un libro y que la gente percibe como el puro coste de producción de cada uno de estos productos (a años luz de su PVP en tiendas).
PD: A mi me cae bien Elvira Lindo y no creo que esté (ni ella ni yo) por encima del bien y del mal. A lo mejor los que van perdonando vidas son los que están por encima del bien y del mal…
“Resentimiento”, memez supina es decir que el cine y la música están “castigados” por el P2P.
Ni creo que el cine y la música sean mero entretenimiento ni que la literatura no sea uno de los grandes entretenimientos. La Cultura es lo que es porque ha entretenido, a la par que formado, a generaciones y generaciones de personas.
Ahora bien, que “la literatura también existe”, debería ser una máxima del Ministerio de Cultura, también está claro.
LA gente no es tan tonta, y sabe perfectamente cuál y por qué es el coste de un, por ejemplo, DVD. Nadie se centra en el sangrante hecho de que el coste de producción esté entre uno o dos euros, sino que alos artistas, el colectivo supuestamente defendido le llegue como mucho otro mísero euros mientras se pierde un dineral en un absurda cadena de distribución.
En el cine y la música hay muestras culturales, estoy convencido, pero, por ejemplo, sin ir más lejor, el último trabajo firmado por la minisytra de Cultura, Mentiras y gordas, no tiene absolutamente nada que ver con la cultura.
Mucho me temo que la gente no tiene ni pajolera idea de lo que vale hacer una película, grabar un disco o hacer un libro, ni de los procesos que conlleva hacerlo. Si no, no le parecería tan caro ir al cine, comprarse un CD o comprarse un libro. En cuanto a la “absurda cadena de distribución”… Pues es que la gente tiene el vicio de querer comer. Y no sólo comen los actores y los directores, también los ayudantes, los que llevan el catering, los que limpian la sala de cine, los que cortan las entradas, el que retractila el el DVD, el que lo coloca en la estantería… Los seres humanos somos así de egoístas, nos empeñamos en comer y en cobrar (o al menos intentarlo) un sueldo (como mínimo) digno o justo. (traslada el ejemplo al mundo musical o al editorial).
Y no todas las películas que se producen son éxitos de taquilla (vamos que lo que se gana con una película/libro/disco se pierde con 15 o 20 que no tienen éxito). En cuanto a “Mentiras y Gordas”, el guión lo firman a seis manos (González Sinde, Albacete y Menkes) y mucho me temo que las dos de Ángeles Glez. Sinde son las que menos dijeron en ese guión.
En cualquier caso, decir que esa película no es cultura es desconocer el significado de la palabra cultura y pensar que cultura es únicamente lo culto, lo refinado, o al menos lo supuestamente culto y refinado. En España se editan más de 65.000 libros anualmente, ¿són todos ellos cultos? ¿Los metemos todos en el mismo saco? Generalizar es malo, me temo.
Generalizar es malo, sí señor, por eso es bueno, por ejemplo, que no todo el mundo pague el canon, que haya ciertas excepciones:
http://ecodiario.eleconomista.es/espana/noticias/1181489/04/09/El-Gobierno-perdona-a-los-cineastas-el-canon-digital.html
No, no todo la cultura tiene que ser refinadísima y cultísima, pero ha de tener al menos algún mimbre que la relacione con dicho concepto, sino son kilómetros de metraje.
Todo el mundo tiene que comer efectivamente, pero la solución a esto no es inflar el precio de un producto de forma desproporcionada para que de comer a mucha gente, a la par que los beneficios de una parte de la cadena crecen más que los del autor, por ejemplo. Hay otras formas de hacerlo.
Lo peor es que te crees que estás defendiendo los intereses de autores, creadores, libreros y camioneros, cuando únicamente defiendes los de grandes discográficas y ciertas entidades de gestión.
Y repito, la gente está mucho mejor informada de lo que tú te crees. Por si te algo te llama a equívoco yo no defiendo la descarga libre de material protegido por derechos de autor, defiendo otra forma de hacer las cosas que no incluya obligar a los ciudadanos a pagar por parcelas de la , vamos a llamar cultura, que nos les interesa y además hacerlo varias veces: vía impuestos, y vía canon por compra de cedes y equipos informáticos, aunque, como es mi caso, nunca nos descarguemos material protegido.
Estoy de acuerdo en tu argumento anticanon. ¿Por qué tengo que pagar yo un canon si no me descargo material protegido? 100% razonable. Pero… ¿desde cuándo pagamos impuestos sólo por lo que utilizamos? ¿por qué tengo que pagar yo lo mismo de Seguridad Social que alguien que fuma cuando estadísticamente tiene más probabilidades de necesitar ir al médico? Y quien dice que fuma (me dirás que el tabaco está muy gravado pero cualquier una sola sesión de radiación cubre los costes de varios años de esos impuestos), dice que el que tiene sobrepeso, el que va a comer regularmente a un McDonald’s (¿canon para las hamburguesas?)… ¿Por qué pagar impuestos para la construcción de carreteras si yo no tengo coche y no salgo de mi pueblo?
En fin, que volvemos al argumento único: la SGAE es el demonio. Y lo es porque le dejan serlo y porque los autores siguen queriendo que así sea (o por lo menos no hay autores que se unan con la suficiente fuerza contra la actual directiva y presenten una candidatura alternativa). Y no, la SGAE no son Ramoncín, Ana Belén y Víctor Manuel, Teddy Bautista y Luís Cobos. Son muchos más autores y hacen muchas más cosas que repartirse el dinero de autores (por ejemplo organizar cursos, editar libros y discos con la Fundación Autor…). Revierto tu argumento de que, en mi apoyo a los autores, a quién realmente apoyo es al lobbi SGAE/multinacionales (el otro demonio), porque con tu apoyo a los autores a quienes apoyas es a las grandes compañías telefónicas (¿acaso crees que si se cerrase el grifo del P2P no se daría de baja del ADSL el 60% de los usuarios no profesionales y que estas compañías presionan para que no se limite el uso del P2P? ¿a qué obedece si no esa carrera por dar más y más MBs de ancho de banda para todos?) y a los grandes fabricantes de soportes (me temo que ni Verbatim, ni Sony, ni… son ONGs) que han visto reducidas sus ventas por el pago del canon (aunque me gustaría tener estadísticas acerca de este mercado desde la entrada en funcionamiento del canon, tanto que se queja todo el mundo).
En cuanto a inflar los precios… Pues mira, creo que en este momento las discográficas no se están forrando. Tampoco creo que los autores lo estén haciendo. Lo de inflar desproporcionadamente… Pues mira que lo dudo. El margen de la distribuición es (en general) del 50% del PVP. De ese 50% comen los distribuidores (20%) y las tiendas (30%). ¿Te parece exagerado? Entonces es que piensas que llevar un libro de una imprenta a una librería es un proceso relativamente sencillo. A mí no me lo parece. Me parece que almacenar, dar de alta, clasificar, distribuir a almacenes regionales, volver a almacenar, volver a clasificar, volver a distribuir a una tienda (previa visita de un comercial que promociona), clasificar, colocar en estantería/mesa/almacén, vender (o devolver, con su consecuente clasificación, almacenamiento, destrucción llegado el caso…), hacer que el libro esté disponible en más de 500 puntos de venta a lo largo y ancho de un país como el nuestro… son todo procesos relativamente con cierta complejidad y que requieren muchas manos (léase bocas que alimentar). Lo sé, sé que este es el blog de Angel María y en parte de Bubok y que de esta forma se eliminan muchos de estos costes (si no la mayoría) pero desde esa perspectiva ¿no empiezan a parecer caros los libros de Bubok? Ah, no, que el otro 50% del PVP se emplea para pagar al impresor, al maquetista, al corrector, al editor, al artefinalista, a la promoción, a…
Exagerado es que un señor que recoge una lechuga y que la lleva con su tractor hasta el distribuidor reciba un 20% del PVP y que el distribuidor que únicamente la traslada a un mercado central (donde el minorista va a recogerla) se lleve el 50% de ese precio de venta al público. Pensar que un libro y una lechuga son productos similares es simplificar el proceso de una forma tan reduccionista que da un poco de miedo (la única similitud que encuentro es que ambos tienen hojas…). Insisto en que la gente no tiene ni idea de lo que cuesta que el libro esté en una estantería. Damos por hecho el valor que añade una cadena logística y pensamos que la leche se produce en tetrabricks en la explotación agropecuaria de turno y que son los malvados distribuidores quienes se enriquecen con todos los procesos.
Y como tú descargas responsabilidad ante equívocos, yo también te aclaro que no trabajo en una distribuidora, ni en la SGAE ni en el Ministerio de Cultura. Es más trabajo en una editorial y he publicado alguna cosa comprobando con los números en la mano, que ni el autor ni la editorial se forran incluso aún cuando se alcanzan cifras de venta relativamente considerables.
En cuanto a lo de no pagar impuestos por la cultura que no les interesa… ese argumento es muy peligroso, porque si así fuera, únicamente se editarían los CDs de las grandes estrellas (con unas ventas garantizadas), únicamente se publicarían los best sellers contrastados y únicamente se estrenarían las pelis que garantizasen taquillazos. La uniformidad cultural sería la norma (porque lo que a mi me interesa no es lo que a ti te interesa ni lo que probablemente lo que le interesa a la mayoría). Es muy romántico eso de que Internet democratiza la cultura y la pone libremente al alcance de todos, pero me temo que los autores que no ganan para comer tienen que dejar de ser autores para convertirse en ebanistas para poder pagar la hipoteca/el alquiler, la compra de los sábados… Y mucho me temo que quién más y quién menos (al menos una gran mayoría) que se dedica a una tarea artística aspira a poder dedicarse en exclusiva a esa tarea porque los rendimientos que le proporciona son lo suficientemente grandes como para poder permitirse dejar de tener otro trabajo.
¿Por qué me hablas del grifo del P2P cuando yo no estoy argumentando a favor de las descargas? Esa es la excusa para “freirme” a mí a canones cuando yo no me descargo ni cine ni música. Uso el disco duro para guardar textos creados por mi y los DVDs para almacenar las fotos de mis hijos.
A tu argumento inicial te diré que considero la sanidad un derecho universal y determinados tipos de cultura no. Al menos tanto tú como yo tendremos derecho a opinar sobre que se gastan nuestros impuestos, ¿no?
Después me pones el ejemplo de una lechuga. Me viene como anillo al dedo, porque precisamente los agricultores nos está avisando a diario de como se infña el precio de sus productos por una cadena de distribución hipertrofiada en la que no se da valor al producto.
Yo sí creo que Internet democratiza la cultura, creo y lo practico:
http://www.guiadeconcursos.com/Concursos/?page_id=1165
y respecto a autores que no viven de su labor cultural, ¿crees que con el modelo actual no hay? ¿crees que de verdad el canon y otra serie de medidas les beneficia?
Yo opino que este tipo de medidas favorecen a los 10 libros más vendidos, a las 10 canciones que gasta una verdadero pastizal en promocionarse en aburridas radioformulas, etc. Y que en nada favorecen a otro tipo de escritores, músicos, cortometrajistas, que están encontrando en Internet el medio de llegar a un público que les estaba vedado.
Porque no todo en la cultura tiene que ver con “vivir de ella”, una parte consiste en “vivir para ella”.
Hablamos en planos distintos y sospecho que los dos tenemos un poco de razón y muchas ganas (al menos aparentemente) de no encontrar puntos de encuentro (yo al menos me cansé de argumentar). Está claro que el mercado favorece a los 10 libros más vendidos, a las 10 canciones más escuchadas, a las 10 películas más taquilleras. Pero de la misma forma sin esas 10 canciones más escuchadas un montón de discos quedarían en un cajón o simplemente nunca se grabarían. Nadie sabe qué es comercial (si alguien tuviese la varita mágica no se editarían discos no comerciales) y como decía un A&R de EMI, “gracias a Camela podemos sacar discos de O’Funk’illo”.
¿El canon favorece al artista, al escritor, al cineasta? Pues no lo creo (tampoco defiendo el modelo ciegamente). Lo que me saca de mis casillas es ese afan pretendidamente guay de ir contra el canon, contra la SGAE y contra las multinacionales mientras la gente se gasta la pasta en teles de plasma, en videoconsolas, en vacaciones en el Caribe (al menos hasta el año pasado) y se queja de que la cultura es cara. ¿Acaso no son caras las lavadoras? Pues lo son, pero no son replicables de forma idéntica a nivel usuario (cosa que sí ocurre con los CDs y los DVDs) ni tan siquiera de forma aceptable (como pasa con las fotocopias de libros). Y de ahí que a la gente le joda más pagar por un CD o por un DVD sin plantearse el coste real que tiene la producción de una lavadora y el porcentaje que tiene sobre su precio final el pago de patentes y distribución/comercialización.
¿Cultura sin canon? Sí. Y lavadoras sin patentes. O medicamentos sin patentes (otra reivindicación guay, porque ¿cuánto invierten las farmacéuticas en investigación y cuanto invierte el Estado? De acuerdo en que deberían regularse más y mejor según que sectores, pero mientras tanto, ¿tan, tan, tan malas son las farmacéuticas?). No se puede hacer la revolución empezando siempre por los elementos más débiles del sistema. Aquí o todos moros o todos cristianos, no vale con decir que los malos son los otros y lavarnos las manos. ¿Es justo que nosotros disfrutemos de todas las comodidades del mundo mientras el 85% de la población se muere literalmente por no tener acceso a la sanidad, a una alimentación digna, a…? Ah no, ahí sí que no. Es que el mundo está estructurado así, yo es que solo soy un granito de arena, ¿que puedo hacer yo?, etc., etc., etc. ¿Estamos dispuestos a dejar de tener 30.000 comodidades para que el mundo se reparta de forma más equitativa? Pues en teoría todos somos muy buenos y el 100% de la gente te dirá que sí, pero a la hora de la verdad cada uno defenderá lo suyo (“yo es que me lo gano trabajando”).
Pero no nos vayamos por las ramas. ¿Qué pagas canon por DVDs en los que grabas fotos de tus hijos y pagas canon de ADSL sin descargarte absolutamente nada que no sea estricta y escrupulosamente legal? Pues enhorabuena y lo siento. Enhorabuena por ser tan legal y lo siento por tener que costear solidariamente los gastos de pirateo de otros. Yo estoy rodeado de gente que tiene discos duros llenos de discos que jamás oirán y de películas que jamás verán (porque si lo hiciesen necesitarían dos vidas para poder hacerlo). Internet, además de “socializar” la cultura, despierta una avaricia cultural tremenda y la gente abre los puertos de sus routers para ponerse a descargar por descargar, sin plantearse (estamos en el país de “si es gratis, quiero uno”, aunque no lo necesite, aunque no me sirva para nada).
Y completamente de acuerdo en que la cultura tiene muchísimo más que ver con vivir para ella que con vivir de ella, pero no hay nada malo en querer vivir de tu trabajo, en querer tener unos ingresos que garanticen que no tienes que trabajar en cualquier otra cosa que te distrae de tu interés como creador.
Y descendiendo de las ramas al tronco principal. ¿Ministerio de Cultura o de Entretenimiento? (el origen de toda esta disgresión). De Cultura, de Cultura. El cine y la música son cultura, aún en los casos en los que no nos guste o pensemos desde nuestra pedantería que eso ni es cine, ni es música ni, desde luego, es cultura. A mi las novelas de Pérez Reverte me parecen una soberana sopla-puntos suspensivos, pero como bien decía un crítico literario, cumplen su función al hacer que generaciones de lectores se enganchen a eso de coger un libro y pasar páginas.
Internet, además de “socializar” la cultura, despierta una avaricia cultural
…o lo increíble de ver una mayor demanda de cultura como algo malo. Eso sí que tiene adjetivos.
Este nuevo escenario es monetizable, y ya hay iniciativas como Spotify que se adaptan a esa realidad.
“Avaricia cultural”… si hasta parece un oxímoron.
Hombre, aquí el menda también se cansa de argumentar, y a fe mía que lo estoy intentando hacer, pero me abres tantos frentes en el último comment que me veo incapaz de abordarlos todos.
Entiendo parte de lo que me dices, pero añun a riesgo de ser “un guay pedante” sigo estando muy en contra de la labor de la entidades de gestión y creo que no favorecen a la cultura sino a las cúspides de las industrias.
Podríamos encontrar puntos de enganche, no lo dudes, muchos seguramente, pero diferimos en un tema muy importante: ambos pensamos que un modelo u otro favorece o perjudica a lo demasiado comercial o a lo que no es, y ahí no veo puntos de acuerdo.
Venga, lo dejamos aquí. Por mi parte sabes cuál es mi web a la que estás invitado a discrepar siempre que quieras.
Moisés, un saludo, yo también creo que este nuevo escenario es monetizable, y de forma más democrática y abierta.
“Avaricia cultural” no es un oxímoron. No se trata de interés por la cultura, no te equivoques y si te parece muy fuerte llámalo cutrerío. Tener el ordenador encendido 7/24 descargando cosas simplemente por el hecho de acumular y acumular es pura avaricia (o síndrome de Diógenes, en función de lo que te bajes). Me parece mal que la gente se baje cosas sin una intención puramente de testeo (me parece respetable el que se descarga un disco para ver si le gusta [momento en el que se lo compra] o no [momento en el que se lo borra]), pero tener el disco duro lleno de discografías completas de grupos que jamás escucharás, de películas que jamás verás… eso no es interés por la cultura, eso es simplemente ser un buitre (o un imbécil, si te resulta menos chocante). Y a mi también me parece que este escenario es monetizable, pero mientras siga siendo el salvaje Oeste, seguiré defendiendo un modelo que yo también entiendo caduco y manifiestamente mejorable, pero que es mejor que otro que pone en riesgo muchas estructuras (y no hablo ni de entidades de gestión, ni de multinacionales… hablo de bandas de música, de posibilidades para muchos cineastas de poder seguir haciendo películas, de editoriales…).
[...] la entrada “Ministerio de Entretenimiento” del blog de Ángel Maria Herrera, me he acordado de la discusión sobre el valor que la [...]
Resentimiento, la gente que descarga por descargar toneladas de cosas, es la última de las preocupaciones de la industria.
Y los primeros perjudicados por el actual sistema de negocio, son, precisamente, escritores, músicos y cineastas noveles.
Se me olvidaba comentar un tema. ¿Por qué estamos hablando de ésto y no de otros temas preocupantes como la sanidad?
Porque nunca nadie había trabajado tanto por poner a cortapisas a la libertad ante la falta de idea como cierto sector del artisteo:
http://josekblog.blogspot.com/2009/04/autores-y-operadoras-de-internet-en.html
Quiero dejar una cosa bien clara, antes de que nadie me hable de defensa de la cultura y los autores: Yo soy autor y esta gente no me representa.
Es gravísimo Javi, miedo me da que deje de ser un juez el que decida o no sobre el bloqueo de una página. Empezaremos a parecernos más a China.
Lo peor es que como estas leyes dependen de ciertas empresas y no de cada país, al final todas se globalizan, y podemos sufrir cosas como estas:
El servicio finlandés de intercambio de libros BookaBooka, el cual se dedica a poner en contacto estudiantes que intercambian sus libros de texto por correo, ha sido amenazado por la entidad de derechos de autor finlandesa para que cese en su actividad. A pesar de que BookaBooka no posee ni un solo libro ni enlace a libros electrónicos y es meramente un contacto entre personas la TTVK (SGAE de ese pais) consideran que infringen los derechos de los autores y son una amenaza para las ventas de libros de texto.
No es que ataquen la piratería, sino todo lo que en su retorcida visión económica les pueda parecer perjudicial para sus intereses, y hasta ahora no han tenido techo.
A este paso (algunos) terminarán enseñando a sus hijos que si su vecino quiere su juguete que se joda y lo compre, que lo que pasa es que lo quiere todo gratix y hay gente que deja de comer, y por ello prestar o compartir está mal.
[...] y entretenimiento 22 04 2009 Leyendo la entrada “Ministerio de Entretenimiento” del blog de Ángel Maria Herrera, me he acordado de la discusión sobre el valor que la [...]