El otro día una amiga me preguntó que cosas estaba aprendiendo de este periodo de baja, así que me he decidido a ponerlas por escrito. Para empezar voy a contar algunas de las aprendidas al tener que usar muletas:
- Aprendes a ir despacio: emprender es ir rápido, vivir en una ciudad es pasar el día acelerado, tener muletas es no tener prisas. He visto que a veces no es necesario correr tanto, llegar bien es lo importante.
- Ir seguro: el primer día casi me caigo al plantar las muletas en unos azulejos resbaladizos. No sólo es necesario tener buenos apoyos sino también un buen terreno.
- Valorar lo pequeño: la primera semana tarde 30 minutos para un trayecto de 400 metros. En cada descanso me fijaba como la gente iba andando an normal, sin darle la mayor importancia al hecho de andar. Cuando te falta algo es cuando le das valor.
- Descubrir la generosidad de la gente: si, todos tenemos un lado bueno. El ver a alguien necesitado lo suele despertar, mucha gente me está ayudando estos días.
- El tamaño de los obstáculos es relativo: para mi ahora una escalera es un mundo, hace 5 años constituir una empresa lo fue también.
Yo hace un par de años estuve 3 meses de baja por una fractura de un dedillo del pie.. o sea que comprendo perfectamente lo que dices de las escaleras, de los azulejos.. Y también, lo de ser totalmente dependiente por ejemplo, que no puedes llevar cosas de un sitio para otro..
Ánimo primo, que va quedando menos…
[...] Vía Angel María [...]
[...] 5 Cosas aprendidas de ir con muletas [...]
yo toi con 4 ueso roto y llevo un mes y medio y lo ke me keda!!!!!!!!!!! y en ese mes y medio no e salio a la calle xkee soi mu floja prefiero esperar a keeee pueda andar de nuevo pero me amargo un mnton!!!