Uno de los problemas de la gestión empresarial tradicional es el axioma de “si no se puede medir, no existe”. Esto ha provocado que muchas de las cosas importantes, seguramente las que más lo son, se hayan ignorado.
En el mundo real
pasaba lo mismo, ya Santo Tomás decía aquello de “si no lo veo no lo creo”, luego descubrimos que hay cosas que no vemos con nuestros ojos como las frecuencias ultravioletas y las infrarrojas, pero hoy día sabemos que existen. Curiosamente, hay animales que si son capaces incluso de verlas. Luego hay cosas que no vemos, pero si captamos por otros sentidos, por ejemplo no veo el calor que emite una estufa pero si puedo sentirlo en mi cuerpo. Pero el problema es que hay cosas que ni con los cinco sentidos, ni con otras herramientas científicas, podemos captar o medir en el mundo empresarial.
Por ejemplo, la tan de moda “empatía”, aún nadie ha inventado el “empaziometro”, para que nos digan cuando efectivos somos en una reunión usando la empatía. Es más, en otros caso ha habido que inventar hasta una palabra para referirse a cosas nuevas, como cuando Daniel Goleman introdujo el concepto Inteligencia emocional, pero no creo un sistema claro para medirlo. También tenemos el “buen rollo” o “mal rollo”, pero no existe algo que nos mida la calidad del “rollo” de una cosa o situación. En este siglo es vital para las empresas este tipo de cosas, ya que cada vez es menor importante la capacidad de producción y más el talento. No sé si tendremos que desarrollar herramientas
para medir o nuevos sentidos pero si al menos ser conscientes de ellas, aunque no seamos capaces de medirlas.

Totalmente de acuerdo. Este tipo de aspectos además son fundamentales en startups. Sin embargo, creo que los aspectos que no se pueden medir como la “empatía”, “el buen rollo”, etc.. tienen efectos en los resultados que SÍ se pueden medir.
Todo se puede medir…. Asta el rencor
“si no se puede medir, no existe”
Creo que este artículo no presenta argumentos para refutar la validez del axioma; aun que ese no es su objetivo como tal.
La empatía, si se puede medir y es relativamente fácil corriendo un experimento podemos descubrir quien es mas empático que otro en una muestra(n) y asignarle valores a cada uno de ellos para tener así una escala de empatía que nos sirva para medir al universo (U). En efecto aun no hay un -empatiometro laser automático digital CRAFTSMAN – y menos una escala registrada como norma ISO, pero de que se puede, se puede, también la inteligencia emocional.