Dar el salto

No es fácil ser emprendedor en España, principalmente por la cultura de falsas seguridades en las que nos hemos criado. Donde si te compras un coche de 4 millones de pelas nadie te critica, pero si inviertes eso mismo en un negocio propio te ven como un poco. Ya comenté que uno de los principales objetivos de la gente en España es ser funcionario, y sino tener “un buen trabajo” por cuenta ajena, por tanto el dar el salto a ser trabajador por cuenta propia y empresario es algo complejo.

 Tampoco es algo que puedas comentar con mucha gente de tu círculo cercano, ni será bien interpretado por muchos. Yo tuve la suerte de conocer un empresario catalán que hace unos años me ofreció colaborar con él para un tema. Me explicó lo relativamente sencillo que era constituir una empresa, que era mejor tener financiación propia que buscar ayudas públicas, la importancia de un equipo y sobre todo no tener miedo a lanzarme, que era igual de arriesgado prácticamente montar tu empresa que trabajar para una multinacional. Curiosamente al final no hicimos nada juntos, pero me ayudó a montar mi primera empresa y desde entonces soy realmente feliz y es mi deseo ayudar a muchos a que también den ese salto, si tienen un buen modelo de negocio, por eso me apunté a organizar Iniciador y apoyaré todas las iniciativas que ayuden a emprender.