Esta semana hemos visto como el Gobierno suprime 32 altos cargos y 29 empresas públicas, aunque la ministra Salgado admite que la poda de cargos es más simbólica que económica, yo prefiero pensar que estas tonterías las hacen para que no hablemos de que el paro supera el 20% por primera vez desde 1997 (cifra a la que el ministro Corbacho dijo que no llegariamos). Pero lo que me dejó a cuadros y motivo de este post, es encontrarme en la lista a Milagros del Corral, directora de la Biblioteca Nacional de España.
Seguro que a otros le importan otras personas de la lista, pero a mi me importa ella. Apenas tenemos relación personal, pero siento una profunda admiración por su trayectoria profesional y en especial por la labor estos últimos años en la BN. Ha conseguido modernizar una de las instituciones más rancias que había en este país, la lista de logros es tal que daría para otro post. Yo que he trabajado de cerca con su equipo cuando llegamos al acuerdo con Bubok (siendo la primer Bibloteca Nacional del mundo en ofrecer sus obras en impresión bajo demanda) puedo asegurar que es el único sitio donde me he encontrado funcionarios trabajando hasta las 8 de la tarde, incluso algún festivo. Gente entregada a su trabajo, a pesar de que cada vez que iba últimamente me decían que les habían vuelto a recortar a la mitad el presupuesto, y esto sería unas tres veces. Qué sentido tiene despedir a una persona, ¿alguien tendrá que dirigir aquello, no? ¿o lo van a dejar al libre albedrio, como este país? ¿Estas son las medidas que necesitamos en la situación actual? Creo que al gobierno le importan poco los libros y lo que estos nos enseñan, o tal vez sea yo el que he leído poco y por eso no entiendo nada de lo que hacen.
Al menos en tiempos de la inquisición se quemaban los libros porque se conocía su poder, ahora ni siquiera es por eso, simplemente se ignora.

