Los emprendedores en general no damos un paso atrás ni para tomar impulso. Nuestra determinación es fundamental para sacar los proyectos adelante. Pero Bubok ya no necesita de mi empuje, se ha hecho mayor. Ha dejado de ser una startup para ser una empresa, y como tal necesita alguien que además de empujar, la gestione correctamente. Así que ha llegado el momento de hacerme a un lado y dejar paso al siguiente. En este caso a Sergio Mejías, mi socio y también fundador, que ha ido pasando de director técnico, a director de España y ahora Director General. Él tiene la energía y talento necesarios para llevar Bubok al siguiente nivel. Reúne todo lo necesario para el cargo: por un lado tiene mi plena confianza, algo fundamental para este puesto; después la pasión asociada con el esfuerzo, es un trabajador incansable; por otro lado el conocimiento, entre otras cosas es PDD por el IESE y sus valores personales, como la integridad.
Aunque muchos pueden considerar que Bubok ha sido un proyecto exitoso, aún es solo una semilla que acaba de germinar y que alguien tiene que encargarse de hacer crecer. Yo soy un buen iniciador, pero hace falta un “continuador”.
¿Cuál va a ser mi labor a partir de ahora? Pues en Bubok ahora pasaré a dedicarme a la parte de relaciones públicas e institucionales, estrategia, innovación y asesoramiento en general. Uno de los aspectos que a nivel personal aún no he conseguido es el de generar la rentabilidad necesaria a los socios inversores del proyecto, algo que seguirá siendo también mi labor.
Como el dejar el día a día me permitirá tener algo más de tiempo, de momento he decidido tomármelo para mi antes de empezar cualquier otra cosa. Han sido 5 años de mucho desgaste y lo que queda de año lo necesitaré para recargar pilas y explorar opciones.