Se acaba de publicar en Forbes los recientes cambios en la lista de los hombres más ricos del planeta, una de las mayores frivolidades que hacemos los humanos. Como datos, a parte de que ha subido en un 20% el número de millonarios, que proceden de 54 países, que por primera vez hay dos empresarios negros de África, que el único español es Amancio Ortega, casi lo más destacable es que Bill Gates cede a Warren Buffett la posición del hombre más rico del mundo y pasa al tercer lugar tras una década de dominio, siendo el segundo el mexicano Carlos Slim.

Pero el motivo de este post es destacar, como bien hace El Mundo, que Buffett es el más rico del mundo justo cuando se está desprendiéndo de su fortuna, con aportaciones millonarias, por ejemplo a entidades como la Fundación Gates. Siempre he creído en la generosidad como modelo de negocio y que dando se recibe mucho más.Este ascenso realmente se debe en gran parte a la revalorización de las acciones de su empresa Berkshire Hathaway (echad un vistazo a su web a ver qué os parece…), pero me gusta pensar también que la generosidad compensa. Recomiendo leer su historia.
