Cuando empezó la fiebre de los móviles el objetivo era ver quien lo tenía más pequeño (creo que de las pocas veces en la historia que los hombres hemos competido por algo así
). Incluso se habló de pequeños implantes en oreja y boca. Pero llegó un momento que llegaron a ser tan pequeños que dejaron de ser útiles.
Algo similar está pasando con las redes sociales y el muchos servicios de internet. El objetivo estaba siendo llegar a dar la mayor información que hace la persona en cada momento, twitter es el mayor exponente. El siguiente paso era ya tu vida en tiempo real, o sea, no que tengas que escribir en 140 caracteres lo que estás haciendo sino que lleves una webcam en la cabeza y retrasmites en streaming tu vida y comentas la de otros. Pero al igual que el pequeño tamaño en los móviles, tanta infomación deja de ser práctica. Y tanto en los móviles como ahora en las redes sociales lo que tiene sentido es el uso qe se puede sacar de ellos, no en donde está el límite de la tecnología. Los móviles se han hecho más grandes y usables, con más aplicaciones y casi lo que menos hacen es llamar. Pues ya estamos viendo como Facebook por ejemplo diseñar en función del uso: y ha quitado el tiempo real de portada. O sea, no nos olvidemos una vez más de escuchar lo que necesita la gente y procuremos diseñar cosas prácticas.
