Nuevo reto profesional, liderar Zinc Shower

Ayer hizo un mes que comencé un nuevo reto profesional, y aunque ya lo había actualizado en mi perfil de LinkedIn aún no había escrito sobre ello por aquí. Tal vez no había sacado tiempo porque tiene un sabor agridulce para mí, porque todo lo hermoso de una nueva etapa implica también algo de nostalgia de la anterior. En este caso, lo que me llevó a buscar nuevas aventuras fue que Samastah no terminaba de despegar, por lo que hemos decidido dejarlo en punto muerto. Es un proyecto en el que además de invertir 3 años de mi vida y bastante dinero a nivel personal y de terceros, he volcado mucho amor y pasión. No sé si hemos fallado en el producto, en la forma de empaquetarlo, en la de comunicarlo o una combinación de factores, pero la realidad es que no hemos llegado al mercado como nos gustaría, y llega un momento que hay que afrontar esa realidad. Aunque tomé la decisión antes de verano, quise aprovechar las vacaciones para reflexionar qué quería ahora.

Una de las decisiones que tomé fue dejar pasar un tiempo sin empezar un proyecto desde cero. He dedicado a ello los 10 últimos años, montando con mayor o menor implicación 7 empresas, algunas de las cuales han ido bien, otras mal y alguna fenomenal, pero todas ellas han necesitado de grandes dosis de energía personal, así que en cualquier caso creí que había llegado el momento de otra cosa.

Estuve evaluando distintas posibilidades, lo primero que descubrí fue que cuando el gusanillo de emprender te ha picado, es difícil hacer otra cosa. Así que casi sin buscarlo, a finales de septiembre, cuando estaba acabando mi periodo de reflexión y tenía que elegir entre varias opciones, surgió una oportunidad por la que me decidí rápidamente, rechazando el resto: ser el nuevo responsable de Zinc Shower.

Para el que no lo conozca, se trata del evento referente de la economía creativa y colaborativa, que lleva ya 3 ediciones. En la última, de este mismo 2015, han presentado 100 proyectos transformadores, han asistido 6.000 profesionales, que han participado en 80 charlas, 40 talleres, 20 dinámicas de networking…  Es decir, que es como si a un amante del arte contemporáneo le ofreciesen dirigir ARCO.

Poco a poco iré desgranando las novedades y cambios de este proyecto. Hoy, mi intención era simplemente transmitir la ilusión que me hace ser parte del mismo y mi convencimiento de que puede llegar a ser algo muy potente que ayude a dinamizar el emprendimiento creativo e innovador en nuestro país y el resto del mundo.

Fue algo casi casual ya que me crucé con Rafa de Ramón, fundador de Utopic_US y creador de Zinc Shower, y me dijo que si se me ocurría alguien para dirigirlo. La verdad es que era algo perfecto para ambas partes, porque incluye tres áreas donde tengo gran experiencia, la gestión de eventos, el mundo emprendedor y las industrias creativas y culturales, así que al día siguiente le dije directamente que podría ser yo mismo… Conozco a Rafa desde hace bastantes años y he vivido desde el principio la creación de Utopic_US, desde cuando adquirió su primer local con aspecto ruinoso pero sobre el que te contaba en que quería transformar sus sueños, hasta irlos viendo hacerse realidad estos años. Han ido haciendo bien los deberes en un sector que ha pasado de ser casi desconocido a estar en pleno boom y en el que solo los mejores sobrevivirán.

Precisamente estamos en ronda de CrowdFunding para financiar su consolidación en España, en la que os invito a participar y que estoy seguro de que va a terminar de forma rápida y exitosa, porque es un proyecto realmente con potencial.

Aún estoy poniéndome al día, ya que el trabajo realizado en las 3 primeras ediciones ha sido muy bueno y me han puesto el listón muy alto, cosa que me gusta porque me obliga a superarme a mí mismo.

Lo primero que estoy haciendo es escuchar a la gente que ha pasado estos años por el evento para conocer su opinión, cosas a mejorar o potenciar pero sobre todo para preguntar ¿Cómo te gustaría que fuera el nuevo Zinc Shower? Así aquí estoy, esperando que me cuentes y ayudes en esta nueva etapa en los comentarios, por email o a través de esta encuesta.

Gracias a [email protected]

Cuentos: El secreto

Didac Lee ha escrito este cuento para El Periódico de Catalunya que paso a reproducir:

Los Ying eran una joven y humilde pareja. Abandonaron su tierra con una maleta repleta de ilusiones en busca de fortuna. Poco después abrieron una cantina en una aldea. Los principios fueron difíciles. Muchas noches la cantina estaba vacía. Lejos de rendirse, los Ying trabajaron hasta ser conocidos. Tal era su amabilidad, humildad y excelente servicio, que no existía en la comarca una cantina similar. Quien la visitaba la recomendaba a sus amigos.
Tiempo después unos nuevos inmigrantes llegaron a la aldea, los Yang. Con el pretexto de abrir un negocio textil entablaron amistad con los Ying. Preguntaban aquellos aspectos relevantes del negocio y aprendieron en pocos días lo que los Ying tardaron años en aprender. Pero la familia Yang era un lobo con piel de cordero y tenía otros planes. Su verdadera idea era abrir otra cantina aprovechando los conocimientos y la experiencia de los Ying.
Los Yang tenían dinero. Construyeron una lujosa cantina y se llevaron a cocineros de los Ying. Lo intentaron con el maitre, que decidió quedarse con la que consideraba su familia. La prepotencia de los Yang les hizo pensar que los Ying deberían cerrar su negocio al abrir ellos el suyo.
Los Ying, lejos de sucumbir ante esta adversidad, reflexionaron sobre cómo competir con Goliat, y sobre cuál era el verdadero motivo por el que los clientes iban a su cantina. Y sorprendieron a todos cerrando su negocio 15 días.
Al cerrar la cantina de los Ying, el pueblo acudió al nuevo local, que se colapsó. Los clientes sufrieron largas esperas. La inexperiencia y arrogancia de los Yang les impedía ver la esencia del negocio. Pronto corrió la voz sobre el pésimo servicio ofrecido.
Cuando los Ying abrieron las puertas de su negocio los aldeanos volvieron a su cantina de confianza, mientras que los Yang se vieron obligados a despedir parte de su personal. Los Ying ampliaron su negocio hasta convertirse en una de las cantinas más importantes del lugar. Su hijo mayor regenta ahora el lugar con la misma ilusión y dedicación que sus padres. Los otros 2 hijos se dedican a las nuevas tecnologías ;-).

Un cuento muy real

Me he dado cuenta de que hace mucho que no publico cuentos, así que tendré que ir retomándolo.

Voy a empezar por una historia un poco especial ya que es real; se trata de una experiencia que me ha comentado hace poco un misionero.  Resulta que está pasando unos días en España recaudando fondos para la misión en la que está trabajando. Al enterarse uno de los pequeños del poblado que iba a estar fuera se acercó a preguntarle.

-¿Te puedo pedir un regalo?

-Si está en mi mano claro que sí, ¿qué es lo que deseas? – le respondió él.

-¿Me puedes traer una manzana?

Cuentos: Qué es lo que quieren las mujeres

Seguro que muchos se han hecho esa pregunta, qué es lo que realmente quieren las mujeres. Pues bien, Chaucer (el padre del inglés) por el siglo XIV lo dejó por escrito en los Cuentos de Canterbury, concretamente en el EL CUENTO DE LA COMADRE DE BATH

Os dejo una traducción bastante buena de original, aunque hoy día se cuenta un poco diferente…

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Cuentos: envejecer

Llevaba unos días sin poner un cuento, aquí va este:

– ¡Vaya, cuanto has envejecido! – exclamó un sabio después de conversar con un amigo de su infancia.

– No puede uno evitar hacerse mayor, ¿no crees?

– No, claro que no puede – admitió el Maestro, pero sí puede evitar envejecer.

Cuentos: las etapas del hombre

Este cuento es conocido, lo tenía por ahí recopilado así que lo publico tal cual :

  Dios creó al asno y le dijo: “Serás asno, trabajarás incansablemente de sol a sol, cargarás bultos, comerás hierbas, no tendrás inteligencia alguna. Vivirás 30 años y serás asno toda tu vida”. Y éste le respondió: “Seré asno, trabajaré sin descanso de sol a sol, cargaré bultos y comeré hierbas. Pero vivir 30 años, Señor, es demasiado. Dame 10 años”. Y Dios le dio 10 años.

Dios creó al perro y le dijo: “Serás perro. Cuidarás la casa de tus amos, los hombres. Serás su mejor amigo, comerás lo que te den. Vivirás 20 años y serás perro toda tu vida”. Y éste le respondió: “Seré perro, cuidaré la casa de mis amos. Seré su mejor amigo y comeré lo que me den. Pero vivir 20 años, Señor, es demasiado. Dame solamente 10 años”. Y Dios le dio 10 años.

Dios creó al mono y le dijo: “Serás mono, saltarás de rama en rama, serás divertido y algo payaso. Vivirás 20 años”. Y éste le respondió: “Seré mono, pero vivir 20 años es demasiado. Dame apenas 10 años”. Y Dios le dio 10 años.

Y Dios creó al hombre, único ser racional sobre la tierra. “Vivirás 30 años”, le dijo. Y éste le respondió: “Es muy poco. Dame los 20 rechazados por el asno, los 10 que el perro no aceptó y los 10 que el mono no quiso”.

El hombre vive 30 años como hombre; 20 como burro trabajando y cargando bultos en su espalda; se jubila y vive 10 años de perro, cuidando la casa y comiendo lo que le dan; y cuando llega a viejo, vive 10 años de mono, saltando de casa de un hijo a otro y haciendo payasadas para divertir a sus nietos.

Cuentos: el rey y sus consejeros

Hace un tiempo, un rey era muy conocido por su excelente capacidad estratégica, gobernaba su región de manera magnífica y todos sus ciudadanos estaban felices. Su fama era tal que llegaba a las comarcas cercanas.

Una vez un joven rey de una región vecina fue a pedirle consejos para aplicarlos en su reino. Fue atendido en audiencia, tras unos momentos de charla el rey anfitrión le comentó lo siguiente:

– Lo que hago es rodearme de buenos consejeros. Así que si quieres aprender algo de mi lo mejor es que pases unos días conociéndolos a ellos.

El joven rey se dedicó a estudiar a sus consejeros, se dió cuenta de que era un grupo de seres huraños, cada uno muy especializado en una cosa (números, política, agricultura, cultura…), que parecían nunca estar contentos con nada. Al cabo de unos días se volvieron a reunir y el joven rey le dijo:

– ¿Cómo puedes estar rodeado de este grupo de personas tan antipáticas que nunca te halagan y sólo buscan fallos en lo que haces?
– Los he seleccionado por su sabiduría, no por su simpatia. En los momentos buenos no necesito que me adulen, que para eso está la corte, sino que me ayuden a mirar el suelo y seguir caminando humildemente, para no caer; y en los momentos malos, me enseñan a aprender de lo sucedido, y que mirar al cielo, para ayudar a levantarme.

Cuentos: erizos de mar

Hablando sobre el liberalismo económico y nuestro radio de acción, Antonio González Barros me ha pasado este cuento que no conocía y me ha parecido genial:

Había habido temporal y la playa estaba sembrada de erizos de mar.   

Pasado un rato, la niña le dice: “Abuelo ¿Por qué devuelves de vez en cuando erizos al mar?  Son tantos los que van a morir que esos pocos que devuelves no van a cambiar en nada la situacion, ¡no supone ninguna diferencia!”

Y el abuelo, mostrando el que tiene en la mano le responde: “para este, la diferencia es toda”.

A veces queremos ser muy influyentes y hacer grandes cosas, y no hacemos nada porque pensamos que no podemos abacar mucho. Cada vez creo más en el poder de los pequeños. Nadie puede hacer grandes cosas por si solo, cualquier gran empresario, político, militar, científico siempre ha tenido que contar con un gran equipo, ya sean empleados, colaboradores o un ejército. Así que creo que debemos preocuparnos más de los “erizos de mar que nos rodean”, y si quieres salvar a todos los erizos de la playa simplemente busca a más gente, ¿No os parece?