—Somos la religión, la juventud, la comprensión, la inteligencia y la sabiduría

—¡Identifíquense! —ordenó el cancerbero. 

Y entonces la religión se arrodilló y oró, la juventud se rio y cantó, la comprensión se sentó y escuchó, la inteligencia analizó y opinó,  y la sabiduría contó un cuento.