Creo que es muy importante tomar conciencia de que todas las cosas que nos rodean, todo aquello que ha sido creado por el hombre, empezó siendo una idea.

Desde la ropa que llevas, hasta el dispositivo desde el que estás leyendo este artículo, pasando por los medios de transporte, los utensilios de cocina o cualquier objeto que utilices en tu vida cotidiana, antes de caer en tus manos, antes de ser creado, fue primero una idea en la mente de alguien.

Los libros de autoayuda empresarial o de crecimiento personal siempre hablan de “crear nuestra realidad”. Eso que a veces puede sonar como algo demasiado mágico, esotérico o filosófico, sólo quiere decir que los objetos que nos rodean comenzaron con una idea.

Muchas veces no podemos definir correctamente el origen de una idea, de dónde surge, cómo se crea. También es posible que tengas dudas e inseguridades ante el temor de no ser capaz de tener una buena idea. No obstante, conocemos técnicas para despertar tu creatividad, aunque siempre parece que hay algo que escapa a nuestro control.

De ese miedo, que es muy común en las personas emprendedoras, habla Elizabeth Gilbert en su charla sobre “el genio de la creatividad”, que te invito a que escuches en el siguiente enlace.

Pero todo lo que claramente refleja Elizabeth en su discurso, también se puede aplicar a nuestra vida personal. Hay una frase de Henry Ford que me encanta y que creo viene perfectamente al caso:

“Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”.

Por lo tanto, os invito a que reviséis vuestros pensamientos, vuestras ideas, y anotéis aquello que queréis conseguir, en vuestro propósito. A su vez, que eliminéis los pensamientos negativos que os abruman, que restan energía, y que empecéis a pensar que sí podéis.