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Una baja autoestima es un problema muy común, que está provocado por diferentes factores. Podemos aprender a mejorarla. El primer paso es conocer qué puede estar provocando esa falta.

En las mentorías que realizo, he podido comprobar que muchas personas tienen falta de confianza en ellas mismas. 

Cuando planteamos las dificultades que encuentran para alcanzar sus objetivos, para inicia el camino que desean, nos encontramos situaciones o circunstancias muy similares.

Un punto en común en la mayoría es tener una baja autoestima.

¿Cómo mejorar mi autoestima?

Autoestima es, como su propio nombre indica, la estima que tenemos en nosotros mismos. Cuánto nos queremos.

Aquí os comparto mis cinco consejos para aprender a querernos más.

1. Calla el crítico interno

Nosotros nos convertimos en los mayores y más duros críticos que tenemos. Muchas veces somos los primeros en decirnos que no merecemos algo, que no tenemos valor, que no valemos para algo…

Tienes que hacer callar esa voz y reforzar el pensamiento positivo. Deja que salga esa voz, pero apártala con otro pensamiento. Hazla callar imponiendo la idea contraria.

2. Conecta con el «autoestimador» interno

La mejor forma de acallar al crítico es dando libertad al «autoestimador». 

Piensa en las cosas en las que eres bueno/a, en el refuerzo positivo. Haz una lista de todas aquellas en las que sabes aportar valor. Utilízalo como argumentario para rebatir la voz del crítico que amenaza con sabotearte. 

También te recomiendo que le des un valor númerico a cada cosa que incluyas en tu lista, en tu inventario de cualidades

3. Pide ayuda

Muchas veces nos cuesta reconocer ante los demás que tenemos un concepto muy pobre de nosotros, pero puede ser el primer paso para sentirnos mejor. Pide esa lista de virtudes a los demás, si te cuesta hacerla tú solo/a. Te sorprenderás de la cantidad de cosas buenas que otros ven en ti, sobre todo si se lo pides a personas de ámbitos muy distintos de tu vida. Además, te sentirás querido y valorado, algo que siempre ayuda.

Y si crees que tu conflicto contigo mismo no se soluciona tan fácilmente, pide ayuda especializada.

4. Sé indulgente

Acepta tus errores. Te has equivocado. Estupendo, ya estás un error más cerca del éxito. ¿Cuál es el problema? Todos hemos escuchado que los errores están para aprender, pero a la hora de la verdad nos resulta tremendamente difícil no fustigarnos cuando metemos la pata.

Para. Respira. Mide la magnitud real del error (siempre será menor de lo que crees) y busca formas de sacarle partido o enmendarlo. Después, sigue adelante y no vuelvas a pensar en ese error ni a recriminártelo, ni siquiera si vuelves a cometerlo.

5. Celebra y valora

El orgullo está mal visto en nuestra sociedad. No es malo reconocer tus méritos y sentirte orgulloso/a de ello, ¡es natural! Las cosas que has conseguido merecen ser reconocidas, y sobre todo por ti.

Además, si no te permites sentir orgullo por tus éxitos, pero sí torturarte hasta la muerte por tus errores, ¡estás siendo muy injusto/a contigo!

Relativiza, las cosas nunca son tan malas como las vemos en el momento, y las razones que te han llevado a sentir que vales poco probablemente serán menos importantes de lo que piensas.

¡Toma aire, quiérete mucho y sigue adelante!

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