fbpx

Es más importante vivir en paz que vivir en constante búsqueda de la felicidad. La felicidad la aporta cosas externas. La paz es una sensación endógena, de tu interior.

El día 21 de septiembre, la ONU ha declarado el Día Internacional de la Paz. Así que, tal día como hoy, me gustaría hablar, precisamente, de lo que es para mí vivir en paz.

Yo siempre digo que la felicidad está sobrevalorada, porque la entendemos como una sensación exógena, externa. Algo te hace feliz durante un instante; una buena noticia, encontrarte con alguien, que tu equipo gane la liga, que tu vecino baje la música de una vez… 

Es decir, que siempre nos aporta felicidad algo que viene del exterior.

Por eso siempre defiendo que es más importante vivir en paz, conseguir esa tranquilidad interior que te permite llevar una vida mucho más placentera. Una sensación endógena, interna, que nace de dentro de ti.

Y el principal problema que encuentro en torno a la felicidad es que la mayoría no podemos, o no sabemos, ser felices. Precisamente porque limitamos la felicidad a esos momentos puntuales que vienen de fuera. Y no es así. 

Es una decisión, una forma de vida, que yo defiendo que debemos expresar desde otras sensaciones más profundas, como la paz, la serenidad, la tranquilidad…

Si no tienes problemas, ¿serás feliz? 

No se trata de no pedir problemas a la vida, sino de cómo saber gestionarlos y afrontarlos.

Pero tienes que querer aprender, porque los problemas, como las meigas, existen, solo hay que tener la actitud necesaria para superarlos. 

Seguramente, habrás conocido a alguien del que has pensado que se queja por vicio, que no sabe valorar lo que tiene, que se ahoga en un vaso de agua, que hace una montaña de un grano de arena… Son frases que utilizamos de forma habitual y, posiblemente, cuando tú, desde fuera, estás viendo con una gran claridad, que tu amigo o conocido está exagerando, se queja demasiado o es excesivamente negativo.

Y es que, desde fuera, las cosas se suelen ver mucho mejor. Pero, ¿te has parado a pensar, que quizás esa persona, también te esté viendo a ti de la misma forma? ¿Que te quejas por nada? ¿Que siempre estás protestando en lugar de alegrarte por todo lo bueno que tienes?

El primer paso es mirar en tu interior

Por ello, el primer paso para vivir en paz es hacer una introspección profunda, conocerse a uno mismo, descubrir tu propósito.

Puedes cambiar hacia una nueva perspectiva que te haga aceptar los problemas con una actitud positiva, con ganas de aprender y mejorar, en paz. 

Y cuando te familiarizas con la paz, te das cuenta de que la felicidad estaba sobrevalorada, porque es una sensación que te acompaña durante todos los días de tu vida. 

Ojo, no quiero decir con ello que no te enfades, te indignes, te entristezcas…, o cualquiera de otras muchas emociones que nos pueden parecer contrarias a la felicidad. Tampoco se trata de que vayas todo el día con una sonrisa en la cara, como si acabaras de fumar un cigarrito de la risa. 

Se trata de que todo lo que te suceda, lo bueno y lo malo, lo aceptes con serenidad, con paz, con tranquilidad. Pues, de esa forma, encontrarás la mejor forma de afrontarlo, solucionarlo, darle salida, que no te atasque y te impida avanzar, desarrollarte y crecer. Porque además, conseguirás un aprendizaje que puede aumentar tu bienestar, que es la finalidad del ser humano. 

¿Quieres llamarlo felicidad? Llámalo como quieras, lo importante es que lo sientas y lo disfrutes. Y te aseguro que, descubrir tu propósito, saber para lo que realmente has venido a este mundo, cuál es la historia que quieres de verdad contar, será lo que te haga vivir una vida más plena y con sentido.

Yo lo he conseguido. Tú también puedes hacerlo. Y yo puedo ayudarte a conseguirlo.

Haz que tu vida cuente.

Abrir chat